martes, 4 de octubre de 2016

ÍBEROS: RELIGIÓN Y MUNDO FUNERARIO

Se trata de una RELIGIÓN de creencias animistas, en la que tanto los seres fabulosos (esfinges, grifos, bichas), como las bestias divinizadas (leones, toros), protegen las tumbas aristocráticas.

En su fase más antigua (siglos VI - V antes de la era común), la Cultura Ibérica exhibía sus imágenes sagradas en las tumbas, por lo que el ritual (con tintes orientalizantes) pretendía fundamentalmente otorgar un carácter divino o heroico al jefe. En ocasiones es tal valor el del héroe, que se convierte en el protagonista de composiciones escultóricas en las que lucha contra los enemigos (Porcuna, Jaén).

Más adelante, la religiosidad se transformó en colectiva y se vinculó al territorio. Las imágenes humanizadas fueron más corrientes, y el esplendor pasó del exterior de la tumba al recogimiento interior de la misma.

Las damas, posiblemente la imagen de una deidad humanizada, tomaron el relevo de los guerreros en perpetuar el estatus de las altas jerarquías. A partir del siglo IV antes de la era común aparecieron los santuarios públicos, en los que los exvotos (humanos o animales) simbolizaban una comunicación directa del oferente con el dios o los dioses. De esta época son la mayoría de imágenes divinas importadas (Astarté, Melqart, Artemisa, Deméter, Tanit), frecuentes en los lugares de culto de los colonizadores y que quizás los íberos adoptasen parcialmente.

Lamentablemente no tenemos conocimiento del panteón íbero, y quizás sus dioses "autóctonos" no tuvieron nombre, sino que los niveles de su universo (tierra, mar y aire) se mostraban a través d e los símbolos y no de las representaciones humanizadas de dioses.

Los SANTUARIOS de los íberos eran entornos naturales privilegiados, desde donde se disfrutaba de un buen paisaje, en ocasiones acompañado de una cueva. En ellos el devoto ofrendaba directamente a las invisibles divinidades toda suerte de objetos y comida, entre los que destacan los exvotos, unas figurillas con forma humana o animal, que se encuentran en grandes cantidades depositadas en hoyos, tanto naturales como artificiales.

El RITUAL FUNERARIO más utilizado por los íberos fue la cremación, que normalmente se asocia a las clases dominantes.El ritual de enterramiento se desarrollaba de esta forma: se honraba al cadáver en la vivienda, se transportaba en procesión hasta el lugar de cremación, se quemaba vestido y con pertenencias en una pira que ardía durante horas, se lavaban y colocaban los restos no incinerados en una urna, se realizaba un banquete funerario en el que el difunto participaba en forma de deposición de alimentos y se colocaban más objetos a modo de ajuar junto a la urna cineraria. Finalmente se cerraba la tumba y se señalizaba.

FUENTE: panfleto informativo de una exposición sobre los íberos que hubo en Vitoria hace unos años.

ÍBEROS: ESCRITURA, MONEDA Y COMERCIO

La ESCRITURAS de los íberos constaba de dos tipos de alfabetos semisilábico que debían expresar lenguas diferentes: el llamado meridional, turdetano o tartésico y el ibérico levantino u oriental. Del primero, los restos documentados más antiguos (siglos VIII - VII antes de la era común) provienen del sur de Portugal y Extremadura. A partir del siglo V - IV antes de la era común se documenta en Andalucía Oriental y sureste. Descifrar los escasos textos existentes es todavía muy difícil, pero se sabe que se escribía de derecha a izquierda, al contrario que el levantino. Este último era originario del sureste (inicios del siglo IV antes de la era común) y su área de utilización llegó hasta el sur de Francia, pudiendo ser una derivación o evolución del meridional. Los numerosos restos documentados pueden ser descifrados desde 1922 gracias a los trabajos de Manuel Gómez - Moreno, aunque lamentablemente al desconocerse la semántica no comprendidos.

Las primeras MONEDAS propiamente íberas aparecieron a finales del siglo V antes de la era común en la Cataluña y Levante, y copiaban el sistema griego. Más adelante se extendieron a toda la costa adoptándose en ciertas áreas del sistema monetario de Cartago. A partir del siglo III - II antes de la era común la moneda sufrió un auge espectacular como respuesta a las necesidades de la Segunda Guerra Púnica (218 - 206 antes de la era común). Desde este periodo, y hasta mediados del siglo I antes de la era común, momento en que se impuso totalmente la moneda de los vencedores, las cecas indígenas produjeron piezas con iconografía y escritura propia que circulaban a la vez que sus homónimas romanas y cartaginesas.

El control del COMERCIO estaba en manos de las más altas jerarquías sociales, pues era una evidencia de prestigio, por lo que la cerámica, tejidos, aceite, vino, salazones u objetos metálicos, obtenidos a cambio del metal y cereal, eran almacenados o redistribuidos bajo sus designios.

FUENTE: panfleto informativo de una exposición sobre los íberos que hubo en Vitoria hace unos años.

ÍBEROS: ARTESANIA

La CERÁMICA era la principal actividad artesanal, beneficiada por el torno de alfarero (introducido por fenicios y griegoss de ), que permitió la producción en serie. A partir del siglo V antes de la era común (especialmente en Andalucía y Levante) se impuso la producción con torno a gran escala, apareciendo formas (kalathos) y decoraciones (geométricos, vegetales, figuras animales y humanas estilizadas) propias de la Cultura Ibérica. Para la cocción de las piezas se utilizaban hornos de cúpula de doble cámara, como los encontrados en El Pajar de Artillo y Cerro Macareno (Sevilla), Fontscaldes (Tarragona) y Borriol (Casrellón).

La INDUSTRIA TEXTIL se centraba en la elaboración de tejidos de lana y lino mediante un telar de bastidor. El tejido manufacturado podía teñirse con tintes de origen animal (coccus ilicis, un insecto, y murex, un molusco marino) o vegetal, dando lugar a prendas como el sagnum, una túnica de lana muy utilizada como vestimenta. El esparto (originario de la Península), también era muy utilizado para confeccionar cestos, esteras, cuerdas, sandalias o redes.

La METALURGIA del hierra utilizaba la forja y el templado, debido a que no era posible fundir el mineral en los hornos de trinchera de la época, que alcanzaban sólo unos 1200º. Por ello el hierro era utilizado principalmente en la producción de herramientas y armas. El bronce siguió utilizando para fabricar piezas como los tradicionales exvotos realizados a la "cera perdida". El oro y la plata se trabajaban  mediante el repujado y granulado (páteras ornamentadas), o fundiendo el metal en pequeños moldes y decorando posteriormente la pieza con incisiones (joyas).

FUENTE: panfleto informativo de una exposición sobre los íberos que hubo en Vitoria hace unos años.

ÍBEROS: ARTESANIA

La CERÁMICA era la principal actividad artesanal, beneficiada por el torno de alfarero (introducido por fenicios y griegoss de ), que permitió la producción en serie. A partir del siglo V antes de la era común (especialmente en Andalucía y Levante) se impuso la producción con torno a gran escala, apareciendo formas (kalathos) y decoraciones (geométricos, vegetales, figuras animales y humanas estilizadas) propias de la Cultura Ibérica. Para la cocción de las piezas se utilizaban hornos de cúpula de doble cámara, como los encontrados en El Pajar de Artillo y Cerro Macareno (Sevilla), Fontscaldes (Tarragona) y Borriol (Casrellón).

La INDUSTRIA TEXTIL se centraba en la elaboración de tejidos de lana y lino mediante un telar de bastidor. El tejido manufacturado podía teñirse con tintes de origen animal (coccus ilicis, un insecto, y murex, un molusco marino) o vegetal, dando lugar a prendas como el sagnum, una túnica de lana muy utilizada como vestimenta. El esparto (originario de la Península), también era muy utilizado para confeccionar cestos, esteras, cuerdas, sandalias o redes.

La METALURGIA del hierra utilizaba la forja y el templado, debido a que no era posible fundir el mineral en los hornos de trinchera de la época, que alcanzaban sólo unos 1200º. Por ello el hierro era utilizado principalmente en la producción de herramientas y armas. El bronce siguió utilizando para fabricar piezas como los tradicionales exvotos realizados a la "cera perdida". El oro y la plata se trabajaban  mediante el repujado y granulado (páteras ornamentadas), o fundiendo el metal en pequeños moldes y decorando posteriormente la pieza con incisiones (joyas).

FUENTE: panfleto informativo de una exposición sobre los íberos que hubo en Vitoria hace unos años.

IBEROS: AGRICULTURA Y GANADERÍA

La AGRICULTURA era la principal actividad económica de los íberos. la utilización de técnicas como el barbecho o la rotación, unido a los avances introducidos por los fenicios y griegos (arado de hierro, injertos, nuevas especies de cereales, introducción del cultivo del olivo y la vid), provocaron un desarrollo en este campo que se tradujo en un incremento poblacional. Las principales especies cultivadas eran los cereales (trigo, cebada, centeno), el olivo, la vid, leguminosas (lentejas, guisantes, judias, habas, garbanzos, alfalfa) y frutos (higos, granadas, manzanas, dátiles, almendras). La explotación de los bosques y la recolección complementaban esta actividad aportando productos como madera, miel o bellotas.

La GANADERÍA era una importante actividad basada fundamentalmente en el pastoreo. Los rebaños de ovejas y cabras eran muy numerosos, pues proporcionaban productos primarios y secundarios (carne, lana, leche, queso). Las piaras eran menos frecuentes. Los bóvidos (buey y vaca) eran utilizados como animales de tiro. Los caballos eran los animales más apreciados por los íberos (y, por lo tanto; los más representados en su iconografía); su posesión era un símbolo de prestigio social, siendo utilizados para la guerra y la caza, pero nunca como animal de tiro.

FUENTE: panfleto informativo de una exposición sobre los íberos que hubo en Vitoria hace unos años.

IBEROS: URBANISMO Y ARQUITECTURA

Las ciudades y poblados se asentaban generalmente en lugares altos (colinas, altiplanicies, penínsulas naturales), de fácil defensa y desde donde se tenía control visual de un amplio territorio. Su seguridad se reforzaba con una muralla que cerraba el poblado total o parcialmente. Las murallas, símbolo de poder, se construían levantando directamente sobre el terreno un zócalo de piedra de altura variable, sobre el que, en ocasiones, se prolongaba un muro de adobe. Con el tiempo se fueron añadiendo torres, bastiones, baluartes y, a partir del siglo IV antes de la era común, obras avanzadas, almenas y torres poligonales.

Ejemplos de la ARQUITECTURA DOMÉSTICA son las casas, de planta cuadrada o rectangular, de 35 a 45 metros cuadrados y normalmente adosadas. Podían ser de una sola estancia o estar comparimentadas en varias, siendo utilizada la más grande como lugar de hábitat y las restantes como almacén. El lugar central del espacio del hábitat lo ocupaba el hogar, y en torno a él se distribuían el molino, el telar, la cama, banquetas y utensilios relacionados con actividades domésticas y de almacenaje.

Se consideran ARQUITECTURA PÚBLICA aquellas construcciones que destacan del resto de los edificios tanto por su tamaño como por presentar elementos arquitectónicos singulares como pórticos columnados, patios, mosaicos y cellas. La interpretación de tales construcciones no es fácil, aunque tradicionalmente se han clasificado como templos.

FUENTE: panfleto informativo de una exposición sobre los íberos que hubo en Vitoria hace unos años.

lunes, 26 de septiembre de 2016

IBEROS: ORGANIZACIÓN SOCIAL Y MILITAR

Los estados locales estaban regidos por un PRINCIPE (regulo, caudillo) perteneciente a la gentilicia aristocracia del territorio - estado. Los miembros varones de esta clase aristocrática tenían el estatus de guerreros, e incluso de héroes.

Los sacerdotes y sacerdotisas, pertenecientes siempre a las clases sociales elevadas, no formaban una casta estructurada, ya que sus funciones eran ocasionales.

El lugar de los comerciantes en la escala social debió ser diverso. Cabe distinguir el comercio local y regional del gran movimiento mercantil que envolvía a los régulos, donde los negociantes se enriquecían gracias a productos de prestigio traídos por los colonizadores.

La mayor parte de la población podía hacer uso de las armas en un momento de guerra o al alistarse como mercenarios a sueldo en ejércitos extranjeros.

Los alfareros, pintores, orfebres, curtidores, carpinteros o herreros se dedicaban casi en exclusiva a su trabajo.

Las tareas agropecuarias eran la base de la subsistencia en la sociedad ibérica, por lo que la mayor parte de la población, hombres y mujeres, se dedicaba a estas funciones.

La ORGANIZACIÓN MILITAR de los íberos no se basaba en un ejército organizado. En el sur, el régulo se encargaba de reclutar y dirigir las huestes, en las que destacaban las élites aristocráticas. En el noreste, el consejo de ancianos cedía el mando durante el periodo bélico a un caudillo con experiencia militar, que reclutaba a sus guerreros entre los campesinos. La solidaridad de los grupos se aseguraba gracias a la DEVOTIO, una relación que comprometía a la persona a una obediencia a vida o muerte hacia su jefe. El valor de los íberos, y sus estrategias de lucha de guerrilla, fueron elogiados y explotados por los cartagineses, griegos y romanos, destacando el papeL de los mercenarios a sueldo en la Batalla de Himera entre Cartago y Grecia (480 antes de la era común), y en la Segunda Guerra Púnica entre Cartago y Roma (218 - 201 antes de la era común).

FUENTE: panfleto informativo de una exposición sobre los íberos que hubo en Vitoria hace unos años.